¿Cuánto dinero debes pedir prestado al banco para comprar una casa?

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  • Saber cuál es el presupuesto máximo que puedes invertir en la compra de una vivienda es necesario para no poner en peligro tu economía
  • Antes de solicitar una hipoteca es recomendable tener ahorrado el 30% del valor de la vivienda

cuanto pedir hipotecaLa adquisición de una vivienda es una de las operaciones económicas más importantes a las que, probablemente, deberás hacer frente en tu vida. Y es que, para financiar la compra, seguramente estés pensando en solicitar una hipoteca. Si es así, antes de pedirla deberás hacer cálculos, ya que se trata de un préstamo elevado, que te obligará a destinarle una parte de tus ingresos mensuales durante un largo periodo de tiempo.

A la hora de decantarte por una hipoteca u otra, conviene que sigas una serie de recomendaciones para evitar sorpresas en el futuro. Así, una de las cuestiones que deberás plantearte es cuánto dinero pedirás prestado al banco. En este punto, además del precio del inmueble, tendrás que tener en cuenta los ahorros con los que cuentas, así como los gastos derivados de la operación de compraventa y de la formalización del préstamo hipotecario.

Presupuesto máximo

Para saber a qué casa puedes aspirar dependiendo de su precio, los expertos recomiendan multiplicar por cuatro los ingresos anuales de las personas que van a contratar la hipoteca. Así, si cuentas con unos ingresos netos de 24.000 euros, no se aconseja que compres una vivienda que supere los 98.000 euros. Si la vivienda la compras con tu pareja y entre los dos sumáis 50.000 euros anuales, podríais aspirar a comprar una vivienda por valor de 200.000 euros.

Además, en lo referente al valor de la hipoteca a la que podrás acceder, se recomienda que las cuotas de devolución no superen el 35% de tu salario neto (o el de la unidad familiar, en el caso de que vayas a comprar un piso en pareja), para poder tener margen suficiente para imprevistos y gastos diarios básicos, como alimentación, luz, agua, gas o teléfono, entre otros.

Así, si tu sueldo limpio es de 1.700 euros mensuales, lo ideal es que la cuota de tu hipoteca no supere los 595 euros. Si multiplicas esta cifra por el tiempo en el que quieres devolver el dinero, por ejemplo, 25 años, el resultado será la cantidad que puedes pagar. En este caso, 178.500 euros. Eso sí, piensa que en esta cantidad estaría incluido el dinero que te presta el banco, pero también los intereses que le deberás pagar. En el caso de que compres la vivienda en pareja, puedes aspirar a una cuota de hipoteca mayor. Y es que si los ingresos mensuales entre los dos suman 3.200 euros, la mensualidad del préstamo podría ser de 1.120 euros.

En este sentido, saber cuál es la cantidad máxima de dinero que puedes solicitar de hipoteca según tu nivel de ingresos puede resultarte muy útil, ya que te permitirá fijarte un límite en el precio que estés dispuesto a pagar por tu nueva vivienda para no correr riesgos y, además, si se trata de una propuesta razonable, tienes más probabilidades de que tu entidad financiera te conceda la hipoteca.

¿Cuánto dinero te concederá el banco?

Una vez que conoces el presupuesto máximo que deberías destinar a la compra de tu próxima vivienda, es el momento de calcular tu hipoteca y cuál es el importe que te concederá el banco, que viene determinado por dos cuestiones:

  • Por un lado, del valor de tasación del inmueble que deseas comprar. Esta operación, mediante la cual se estima el valor de una propiedad de acuerdo a unos criterios predeterminados, sirve para asegurar que el valor del mercado coincide, de forma razonable, con el importe de compraventa del inmueble.
  • Por otro lado, el banco también tendrá en cuenta si la hipoteca que pidas se destinará a pagar tu vivienda habitual o si es para una segunda vivienda.

Y aunque las entidades bancarias estudian cada caso de forma particular (teniendo en cuenta tu situación económica y capacidad de pago), por norma general, la cantidad máxima que te prestará será el 80% del valor de tasación o del precio de compraventa (normalmente, el de menor importe), para una vivienda habitual, y de entre el 60% y el 70%, en el caso de que sea una segunda vivienda.

Esto quiere decir que ese 20% que no te financia el banco deberás tenerlo ahorrado, en el caso de que se trate de tu vivienda habitual. Es decir, que si te quieres comprar un piso de 125.000 euros, tendrás que contar con unos ahorros de 25.000 euros. Pero si le has echado el ojo a una vivienda de 200.000 euros, deberás tener 40.000 euros. A esto, tendrás que añadir otra cantidad equivalente a un 10% más del precio del inmueble, para poder hacer frente a los gastos derivados de la operación de compraventa y de la contratación de la hipoteca. Es decir que, en el primer caso, tendrás que tener 37.500 euros y, en el segundo, 60.000 euros.

Gastos derivados

Y aunque la nueva Ley de crédito inmobiliario ha traído importantes novedades en el reparto entre tú y el banco de parte de los gastos derivados de la adquisición de tu vivienda, hay algunos a los que vas a tener que hacer frente sí o sí. Es el caso de los que conlleva la operación de compraventa del inmueble y son estos.

Notaría

En este apartado se incluyen los honorarios que deberás pagar al notario por escriturar y certificar la operación de compraventa. Sus honorarios están regulados por la Administración y son los mismos para todos.

Registro

Por un lado, es necesario pagar la hoja simple, unos 20 euros, en la que se verifica la titularidad y las cargas de la vivienda (posibles impuestos impagados, hipotecas asociadas…). Además, tendrás que inscribir la escritura de la compraventa en el Registro de la Propiedad con su correspondiente pago. El coste de la misma también está establecido por el Gobierno y depende del coste de la vivienda adquirida.

Gestoría

Se trata de un gasto opcional. Puedes contratar a un gestor para que realice en tu nombre trámites como la liquidación de los impuestos u otros papeleos o puedes hacerlo tú o encargárselo a la notaría. Sus honorarios suelen estar entre los 200 y 300 euros.

Impuestos

En el caso de que la vivienda que vayas a adquirir sea nueva, deberás pagar el IVA, que asciende al 10% del importe de compra. Si el piso que vas a comprar es usado, deberás hacer frente al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que oscila entre el 5% y el 10% del precio escriturado, dependiendo de la comunidad autónoma.

Estos impuestos son, sin duda, el gasto más elevado de la operación de compra. A estos, deberás añadir el pago del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados. Se trata de un impuesto autonómico cuyo valor puede variar entre el 0,5% y el 1,5% del valor de compra, según la comunidad.

Gastos asociados a la formalización de la hipoteca

Además, si vas a financiar la compra de tu vivienda mediante una hipoteca, deberás de sumar algunos gastos adicionales a los vinculados con la compraventa.

Es el caso de la tasación de la vivienda. Es uno de esos gastos que debes afrontar de manera obligatoria, te concedan o no la hipoteca. Una empresa tasadora homologada, que puedes elegir tú, realizará de forma independiente una tasación de la propiedad que deseas adquirir, para que el banco calcule que porcentaje de financiación que, en función del valor del inmueble, puede concederte. Aunque es un gasto que corre de tu cuenta, algunas entidades financieras lo asumen de manera voluntaria. El coste puede oscilar entre los 250 y los 500 euros.

No obstante, en caso de la formalización de la hipoteca, ahora es el banco quien se hace cargo de la minuta de la notaría, de los honorarios registrales, de la factura de la gestoría y del pago del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), lo que ha hecho que se reduzca considerablemente el gasto al que tendrás que hacer frente en la contratación de un préstamo hipotecario.

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