Todo lo que necesita saber sobre los espejos exteriores del vehículo

 

  • Los espejos retrovisores son fundamentales para la seguridad del vehículo.
  • Su número y características están regulados por ley.
  • En los últimos años han incorporado adelantos tecnológicos.

 

Los espejos retrovisores son uno de los elementos fundamentales del vehículo ya que sin ellos la conducción sería temeraria. Están presentes en todos los vehículos que circulan por las carreteras y su número y características están regulados por ley.

Sin embargo, existen muchos tipos de retrovisores y la tecnología presente en ellos ha cambiado bastante en los últimos años. Siguen sirviendo para lo mismo que hace 50 años: para ver lo que está detrás del vehículo y no chocar contra ello, pero ahora lo hacen de manera más eficiente y segura que entonces.

Espejos obligatorios

Todos los vehículos están obligados a disponer de 2 retrovisores, aunque la mayoría de los coches tienen 3. Es obligatorio contar con el exterior izquierdo (el del lado del conductor) y con el central en el interior. No obstante, la inmensa mayoría de los coches cuentan con un retrovisor exterior en la parte derecha. El exterior derecho es obligatorio en caso de que el central interior no pueda ser utilizado.

Los espejos deben cumplir con unos requisitos mínimos para ser homologados

Los espejos deben cumplir una serie de características mínimas para ser homologados. El exterior izquierdo debe permitir la visión hasta una distancia de 10 metros por detrás y una anchura máxima de 2,5 metros. El derecho, por su parte, debe permitir la visión de hasta 20 metros por detrás del vehículo y una anchura de 4 metros.

Regular los espejos

Colocar los espejos en la posición correcta es fundamental para que el conductor vea adecuadamente a los vehículos que circulan tras él y evite colisiones. Deben estar situados de manera que al conductor le baste con mover los ojos para ver, sin tener que girar la cabeza.

Regular adecuadamente los retrovisores es una de las primeras acciones que deben realizarse al sentarse en el asiento y antes de emprender la marcha. Si es posible deben ajustarse con el coche aparcado en un terreno llano y con la visión trasera despejada.

Tecnología en los espejos

Los retrovisores han evolucionado mucho, al igual que muchos otros elementos de los vehículos. Hasta hace unos años, la mayoría de los coches ni siquiera contaban con uno en el lado derecho mientras que ahora es muy raro encontrar alguno sin él. Su implantación tuvo mucho que ver con la construcción masiva de autopistas y autovías, en las que se hizo necesario saber qué ocurría con los coches que se aproximaban por el lado derecho.

Pero muchas otras cosas han cambiado en los últimos años, como el proceso de regular los espejos. En principio, la única manera de hacerlo era moviendo directamente el cristal con los dedos. Esto resultaba bastante impreciso y tedioso, especialmente con el retrovisor derecho al que el conductor no podía llegar a no ser que se desplazara hasta el asiento del copiloto. Por si fuera poco, era fácil que se quedaran marcadas las huellas de los dedos.

Este último problema se solucionó, en parte, cuando se implementaron pequeñas palancas de plástico en el interior del coche que permitían regular el espejo sin tener que tocarlo directamente. En la actualidad, se suele colocar una pequeña palanca eléctrica o unos botones en el lado del conductor con el que se mueven los 2 espejos exteriores sin necesidad de moverse del asiento del conductor.

Espejos calefactables

El frío y la lluvia también solían jugar malas pasadas en los retrovisores. Estas condiciones climatológicas adversas pueden provocar que se cubran de gotas o se empañen, dificultando la visión a través de ellos. Los espejos eléctricos calefactables son ya bastante habituales en los coches nuevos y evitan estos problemas mediante una resistencia eléctrica que los calienta.

Ángulo muerto o ciego: problema de los retrovisores

El ángulo muerto es el gran problema de los retrovisores. Se denomina así a una zona que se sitúa inmediatamente detrás del coche y que los espejos, por el ángulo del cristal, no muestran al conductor.

Este vacío puede provocar graves accidentes de circulación. El más típico se produce cuando el conductor va a realizar un adelantamiento y se desplaza al carril que tiene a la izquierda creyendo que está libre. Al hacerlo colisiona con otro vehículo, que a su vez le adelantaba a él, al que no había visto ya que estaba en el ángulo muerto de su espejo retrovisor.

Espejos curvados

Para evitar estos problemas, los retrovisores han ido incorporando algunos adelantos en los últimos años que tratan de disminuir la peligrosidad de este efecto. El espejos curvados es una de las soluciones que más se ha utilizado, al menos en Europa, ya que en Estados Unidos está prohibido. Puede hacer que el ángulo muerto desaparezca, pero a cambio provoca distorsiones en la forma de los objetos y la distancia a la que éstos parece que se encuentran. Ésta es la razón por la que en muchos retrovisores aparece escrita la leyenda “Objects in mirror are closer than they appear” (los objetos en el retrovisor están más cerca de lo que aparentan).

Una manera de evitar el efecto de ángulo ciego es colocar un segundo espejo con un ángulo diferente

Otra manera de evitar el efecto de ángulo ciego es colocar un segundo espejo con un ángulo diferente que apunte a este punto en concreto. Ésta es la opción por la que se suelen decantar autobuses y camiones que, por su tamaño, tienen todavía más problemas con este efecto.

Sistemas de detección y aviso de ángulo muerto

Sin embargo, en los últimos años han aparecido otros sistemas de seguridad más avanzados para contrarrestar los peligros de este efecto. Son los sistemas de detección y aviso de ángulo muerto, que es fácil encontrar en coches de alta gama. Son capaces de percibir si hay un vehículo en el espacio ciego del espejo y avisar al conductor de su presencia. Algunos funcionan sólo cuando se activa el intermitente para efectuar una maniobra de adelantamiento o giro que pondría en peligro a los ocupantes del vehículo.

Los retrovisores y el seguro de Coche

Los retrovisores son un elemento de seguridad básico sin el que no se puede circular. Por eso, llevarlos deteriorados o circular sin contar con ellos puede invalidar algunas de las pólizas de seguros que se hayan contratado.

Conducir sin retrovisores o llevarlos deteriorados puede invalidar la póliza de seguro contratada

Además, con los últimos adelantos que incorporan, el precio de un retrovisor puede dispararse. Como son uno de los elementos del coche que más fácilmente resultan dañados conviene asegurarse de que su reparación o sustitución, en caso de siniestro, está contemplada en la póliza de seguros, especialmente si el coche está protegido a Todo Riesgo .

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Javier BarrosoRastreator.com


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