Hipotecas para jóvenes

La hipoteca es uno de los productos financieros más importantes para los españoles. Y es que España es un país de propietarios de casas, en el que el 78,8% de los ciudadanos viven en una casa que les pertenece, según datos de Eurostat. No obstante, muchos afirman que la mitad de la casa “es del banco”. Y es que casi la mitad, el 48% de los propietarios de casas en España, tienen una hipoteca, un préstamo bancario para comprar su casa.

El 48% de los propietarios de casas en España tienen una hipoteca

Los jóvenes son la franja de edad menos propensa a suscribir un producto de estas características. Y es que los bancos suelen asegurarse de que los clientes que piden un préstamo grande tengan garantías de devolverlo: ahorros y solvencia económica.

Y los jóvenes no suelen ir sobrados de ninguna de estas 2 cosas. Independientemente de las condiciones laborales de cada uno, es difícil que hayan acumulado un gran capital ahorrado si llevan poco tiempo trabajando. Además, la antigüedad en sus puestos de trabajo suele ser menor y pocas veces cuentan con contratos de trabajo indefinidos.

Esto no significa que no puedan suscribir una hipoteca. Los bancos tienen productos hipotecarios específicos para los jóvenes, dado que también cuentan con algunas ventajas por encima de otros usuarios, como que tienen más tiempo para pagar.

El valor de la vivienda y el capital previo

Hace unos años, los bancos prestaban a sus clientes hipotecarios el total del valor de vivienda que iban a comprar e incluso en ocasiones algo más para gastos adicionales como reformas o mobiliario. Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria hace ya casi 10 años, los bancos se han mostrado mucho más prudentes en este sentido, y no suelen conceder préstamos si no se cuenta con en torno al 20% del valor de la vivienda ahorrado.

Sin embargo, muchos de los préstamos hipotecarios que se pueden encontrar en España son más flexibles con este concepto y pueden llegar a financiar hasta el 100% de la vivienda si se cumplen algunos otros requisitos.

Algunas hipotecas para jóvenes pueden llegar a financiar el 100% de la vivienda

Y es que es muy difícil pedirle a una persona o pareja de menos de 35 años de edad que hayan ahorrado lo suficiente para hacer frente al 20% del importe de la vivienda. Por su edad, no es habitual que hayan consolidado su carrera profesional el tiempo suficiente y creado una base suficiente.

Los plazos de amortización

Uno de los aspectos más relevantes de una hipoteca es su duración. Según los datos de la Estadística Registral Inmobiliaria, elaborada por el colegio de Registradores de la Propiedad, la duración media de una hipoteca en España fue de 23 años y un mes durante el primer semestre de 2016.

Sin embargo, los jóvenes gozan de una ventaja clara con respecto a otras generaciones a la hora de pedir una hipoteca: tienen más tiempo para pagar. Por eso, los bancos pueden permitirse conceder un préstamo con un plazo mayor de amortización, ya que al cliente le quedan muchos años hasta la jubilación y, en general, la situación económica familiar suele ir mejorando hasta la llegada de ésta.

El plazo de amortización de una hipoteca para jóvenes puede ser más largo

Las hipotecas para jóvenes son el único producto hipotecario en el que los bancos siguen ofreciendo plazos de amortización de 30 e incluso más años, mientras que para las personas más mayores suelen tener más restringido este concepto.

Condiciones y garantías

A cambio de estas condiciones ventajosas, las hipotecas para jóvenes tienen otras desventajas como las condiciones, los intereses, o las garantías adicionales que hay que aportar para su concesión, ya que los bancos corren más riesgos al prestar dinero a usuarios con menos capacidad económica.

Condiciones

La principal desventaja suelen ser los intereses. En un momento como el actual, con tipos de interés tan bajo que a veces se sitúan incluso en negativo, los correspondientes a las hipotecas para jóvenes no son tan atractivos como los de los productos hipotecarios convencionales.

Además, la contratación de este tipo de hipotecas suele obligar a adquirir otro tipo de productos, generalmente una cuenta corriente en la que se ingrese la nómina, y un seguro de Vida a favor de la entidad bancaria. En ocasiones también se obliga a contratar un seguro de Hogar y otros productos que proporciona el banco.

Comisiones

Algunas comisiones que aparecen en ocasiones como la de estudio o apertura son también habituales en las hipotecas para jóvenes. En ocasiones tienen una cuantía mínima y en otras se cobra un porcentaje del total de la operación en este concepto.

La otra comisión más habitual en las hipotecas es la de cancelación o novación. A pesar de que desde hace unos años cada vez es menos frecuente, permanece vigente en muchas nuevas hipotecas, especialmente en estas para jóvenes.

Garantías

A pesar de que el banco conceda este tipo de préstamos hipotecarios a clientes jóvenes y recursos limitados, es habitual que solicite garantías adicionales para cubrirse en caso de impago. La más habitual es pedir avalistas, personas con más recursos económicos u otras propiedades que se comprometan a pagar la cuota en caso de que el o los titulares no puedan. Generalmente estas personas son los padres de los solicitantes.

Los padres suelen ser los avalistas de las hipotecas para jóvenes

Comparar hipotecas

A pesar de que muchas de las hipotecas para jóvenes reúnen características similares, no son ni de lejos todas igual. En el mercado hay una gran cantidad de entidades que comercializan decenas de productos distintos, cada uno con sus propias características en comisiones, condiciones, intereses y garantías.

Para encontrar la que más se adapta a cada uno, lo más práctico es utilizar el comparador de hipotecas de Rastreator.com, que permite comparar entre una gran cantidad de opciones.

Julio de 2016


COMPARAR HIPOTECAS

Javier BarrosoRastreator.com


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