Hipotecas mixtas

  • Las hipotecas mixtas combinan características de las de tipo fijo y variable
  • El tipo de interés se mantiene estable durante un periodo para depender del mercado después
  • Su oferta está en auge debido a la baja cotización del Euríbor

Las hipotecas son uno de los productos financieros más conocidos por los españoles. No en vano, en diciembre de 2015 se constituyeron 28.515 de ellas para la adquisición de viviendas y otro tipo de fincas, con un importe medio de 120.857 euros cada una, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Todavía no están cerca de los valores anteriores a la crisis inmobiliaria, pero las cifras han comenzado a recuperarse.

Como todos los préstamos bancarios, las hipotecas implican una deuda que el cliente tiene que devolver con intereses, pero la manera de calcularlos varía dependiendo del tipo de producto que se elija. Y es que no sólo hay que tener en cuenta las distintas ofertas con las que cuentan los bancos, sino también los diferentes tipos de hipoteca que hay en mercado.

Hipoteca a plazo fijo o variable

Los tipos más conocidos en España son la hipoteca a plazo y fijo y la variable. En la primera, el cliente tiene que atenerse a un tipo de interés fijo, determinado al principio del préstamo, y que no variará a lo largo de la vida del préstamo. Es una opción segura para el cliente, pero también cara. Desde el primer día sabe cuánto va a pagar y cuándo, salvaguardándose de las fluctuaciones del mercado. Pero también es una opción cara. Dado que es el banco el que asume el riesgo de que los tipos de interés suban por encima de lo esperado, la comisión exigida suele ser más alta.

Pero la estrella de estos productos en España es la hipoteca a plazo variable. Hasta el 92% de las que se contrataban en España en 2014 optaron por esta fórmula. En este caso, es el cliente el que asume el riesgo de que el mercado de un giro, ya que el tipo de interés que tiene que pagar varía a lo largo de la vida de la hipoteca.

Para hacerlo, lo más habitual (87% de las hipotecas) es referenciarlas al Euribor. Este índice, publicado a diario, indica el tipo de interés al que se prestan dinero los bancos entre ellos. Para calcular las hipotecas se le suma un diferencial, es decir, un porcentaje adicional. Así, si el Euribor está en valores bajos o, incluso en negativo, el banco sigue manteniendo su margen y si sube, es el cliente el que asume el riesgo de pagar más. A cambio, los precios son más bajos que la hipoteca de tipo fijo, siendo habituales productos hipotecarios referenciados a Euribor + 1%.

Hipoteca mixta

La hipoteca mixta es una fórmula para aunar características de cada uno de los 2 productos, hipoteca a plazo fijo y variable. En España existen varias entidades bancarias que comercializan este producto con algunas características en común, aunque cambian algunos detalles.

El producto no es nuevo, pero sí que está experimentando un auge en los últimos años, debido, principalmente, a las bajas cotizaciones del Euríbor, que alcanzó valores negativos en febrero de 2016, una situación inédita y que coloca a los bancos en la difícil posición de ofrecer préstamos con intereses casi nulos.

Fijo al principio, variable después

El producto más habitual es el que combina una tasa de interés fija al principio del préstamo, para pasar a una variable después. En el mercado se encuentran hipotecas mixtas con tipo fijo durante 5, 10 o 15 años que pasan a uno variable (Euríbor + diferencial fijado) en los años finales de la hipoteca.

De hecho, en la mayor parte de los productos se le ofrece al cliente un tipo fijo y uno variable, y es el cliente el que puede decir cuántos años pasa con uno y otro. Además, ambos suelen ser tipos de interés bastante competitivos.

Correr unos riesgos u otros

Elegir el tipo de Hipoteca supone asumir unos riesgos financieros u otros. La de tipo fijo implica seguridad, pues se sabe desde el principio cuánto se va a pagar. El riesgo, por tanto, es que los tipos de interés de referencia permanezcan bajos y, al final del préstamo, se hubiera pagado menos con una de tipo variable.

Para esta, la de tipo variable, el riesgo es precisamente el contrario. El cliente asume que si los tipos de interés se mantienen abonará muy poco por el préstamo, pero si se disparan tendrá que asumir las consecuencias y pagar más.

En el caso de las mixtas, la apuesta es parecida, pero condicionada en el tiempo. Es decir, si se contrata un plazo fijo a 10 años y después variable, es porque el cliente piensa que los tipos de interés van a permanecer altos en ese periodo, y que tenderán a bajar después.

Comparar hipotecas

Las hipotecas son un producto financiero muy importante, puede que el que más, ya que son el instrumento que utiliza una gran parte de la población para pagar su bien más valioso: su casa. Por eso, antes de contratar uno de estos productos conviene tener muy claro qué tipo de producto es el que más interesa en cada caso.

Pero no es suficiente con saber qué tipo de hipoteca es la adecuada, sino que también es importante elegir el producto más interesante. Y es que los bancos también son empresas que compiten entre ellas por ganar clientes y por eso ofrecen diferentes productos con condiciones diversas.

Con el comparador de Hipotecas de Rastreator.com, el proceso de comparar es fácil y rápido. En apenas unos minutos se pueden ver las ofertas de distintas entidades, para encontrar la opción más interesante para cada usuario.
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Javier BarrosoRastreator.com


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