Tipos de póliza

Contratar un seguro de coche puede parecer a simple vista un asunto complicado e incluso tedioso, ya que hay una cantidad enorme de conceptos que comprender y que no siempre son fáciles. Partiendo de la base de que es obligatorio estar asegurado para poder circular con tu vehículo, la contratación de una póliza de seguro es un proceso por el que todos debemos de pasar antes o después, así que lo mejor es perder el miedo y contar con toda la información posible para poder elegir la póliza más adecuada a nuestras necesidades.

¿Qué es una póliza?

Para que no se produzcan confusiones, es importante definir de forma sencilla qué es una póliza de seguro. Una póliza es el documento que contiene las condiciones que regulan nuestro seguro, es decir, a qué tenemos derecho según el tipo de póliza que hayamos contratado. En la póliza quedan establecidas todas las coberturas y todos los supuestos que quedan garantizados por la aseguradora en caso de que se produzcan, así como las indemnizaciones a las que tienes derecho y demás condiciones para fijar el seguro, como tus datos personales o información sobre el vehículo.

Lo primero que hay que conocer son los distintos tipos de pólizas que hay en el mercado y que son comunes a todas las compañías, con sus características distintivas según cada aseguradora.

Tipos de póliza

Aunque podemos encontrar pólizas de todo tipo y con diferentes nombres, existe una clasificación genérica de los distintos tipos de póliza destinada a simplificar los conceptos y abarcar todas las modalidades del seguro de coche.

Por tanto, se pueden establecer cuatro tipos de póliza, que incluyen una serie de coberturas:

  • Terceros: el seguro a Terceros está destinado a cubrir los daños que ocasionemos a otros conductores o vehículos siendo nosotros los “culpables” del accidente o el daño. Este supuesto viene cubierto por el seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio (imprescindible en todas las pólizas) y complementado con el seguro de Responsabilidad Civil Voluntaria o Suplementaria. Además de estas coberturas, el seguro a Terceros suele estar completado con la Defensa Jurídica del asegurado y un Seguro del Conductor para los daños que podamos sufrir como conductores.
  • Terceros Ampliado o Combinado: el seguro a Terceros Ampliado o Combinado incluye las mismas coberturas que el seguro a Terceros, y las complementa con otras garantías atractivas para el usuario y destinadas a ofrecer un mejor servicio. Las coberturas que suelen completar el seguro a Terceros Ampliado son los daños producidos en las Lunas del vehículo, el supuesto de Robo del coche y los daños ocasionados por Incendio del automóvil.
  • Todo Riesgo: el seguro a Todo Riesgo recoge todas las coberturas ofrecidas en el seguro a Terceros y en el Terceros Ampliado, y además incluye la cobertura denominada Daños Propios, es decir, aquellos daños producidos en nuestro propio vehículo y que hayan sido ocasionados por nuestra culpa. Esta garantía de Daños Propios puede cubrir desde daños menores en el coche (ralladuras, golpes, etc.) hasta supuestos más graves, como el caso de siniestro total del vehículo.
  • Todo Riesgo Con Franquicia: el seguro a Todo Riesgo Con Franquicia es semejante al seguro a Todo Riesgo, con la salvedad de que el primero incluye una franquicia que corre a cargo del asegurado y que se aplica a la cobertura de Daños Propios. La franquicia es el importe que paga la persona asegurada en caso de siniestro, es decir, si tenemos contratado un seguro a Todo Riesgo con franquicia y se producen daños en nuestro vehículo, pagaremos los gastos hasta la cantidad establecida como franquicia. El resto correrá a cargo de la aseguradora.

A grandes rasgos y sin entrar a analizar cada tipo de póliza y cobertura, estos son los cuatro tipos de pólizas que pueden ser contratadas. Es importante recordar que cada compañía establece sus pólizas según sus criterios, por lo que no siempre vamos a encontrar las mismas coberturas para cada tipo de póliza. Los seguros se denominan de distinta manera y se incluyen diferentes coberturas que viene a complementar aquellas que hemos incluido en estas categorías, por lo que es fundamental analizar profundamente el tipo de póliza que estamos contratando.

En cualquier caso, para empezar a abordar la contratación de un seguro de coche, es importante tener claro las distinciones entre los seguros a Terceros, Terceros Ampliado y Todo Riesgo con o sin Franquicia, ya que esto nos permitirá elegir de forma más sencilla el seguro que más se ajuste a nuestras necesidades.

Redacción Rastreator.com

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