¿Qué pasa si llevas siete años o más sin pagar la hipoteca?

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  • El hecho de que el banco no reclame por el impago no significa que la deuda haya desaparecido
  • La entidad puede iniciar su actuación en cualquier momento y puede acabar en una ejecución hipotecaria con intereses, recargos y una posible pérdida de la vivienda

No poder hacer frente a una deuda ya genera bastante angustia de por sí. Pero cuando esa deuda es la hipoteca y lo que está en juego es tu vivienda, la preocupación suele multiplicarse. Así, hay quien acumula unos meses de retraso, pero, en otros casos, el impago se alarga durante años. Sin embargo, lo que puede resultar más desconcertante es que, pese a eso, hay veces en las que el banco no da señales de vida.

El problema es que ese silencio puede engañar. Es fácil caer en la sensación de que, si nadie reclama nada después de tanto tiempo, quizá el problema se ha diluido o incluso desaparecido. Como si la deuda se hubiera evaporado. Pero no es así. Que no haya movimientos visibles no significa que el banco haya olvidado lo que debes.

Si llevas años sin pagar la hipoteca, la situación sigue teniendo consecuencias legales y puede reactivarse en cualquier momento, a menudo, cuando menos lo esperas. Por eso conviene entender bien en qué punto estás, qué riesgos existen y qué plazos maneja la ley según el tiempo que haya pasado.

¿Qué es una ejecución hipotecaria y cuándo puede empezar?

La ejecución hipotecaria es el procedimiento que utiliza el banco para recuperar su dinero cuando dejas de pagar la hipoteca. En la práctica, supone embargar la vivienda y, si es necesario, sacarla a subasta para cubrir la deuda. Y no se reclaman solo las cuotas pendientes: también el capital que queda por devolver y los intereses de demora.

Eso sí, este proceso no empieza de un día para otro. La Ley de Crédito Inmobiliario establece unos mínimos antes de que la entidad pueda dar ese paso. A partir de ahí, el proceso judicial también lleva su tiempo. En la práctica, desde el primer impago hasta una ejecución hipotecaria pueden pasar, como poco, entre 13 y 18 meses. Ahora bien, hay casos en los que el banco tarda años en actuar judicialmente.

¿Cuánto tiempo se puede estar sin pagar la hipoteca?

No se puede hablar de un plazo “seguro” en el que no pase nada por no hacer frente a la hipoteca. Y es que, desde el primer recibo impagado ya hay consecuencias, ya sean comisiones o intereses de demora o un registro negativo en tu historial financiero. No obstante, tal y como marca la ley, hay unos mínimos antes de que la entidad pueda dar ese paso:

  • Si estás en la primera mitad del préstamo, deben haberse dejado de pagar al menos 12 cuotas o deber un 3% del capital inicial.
  • Si estás en la segunda mitad, el umbral sube a 15 cuotas o el 7% del importe prestado.

En cualquier caso, aunque la entidad tarde en actuar, tienes que tener muy claro no solo que la deuda no desaparece con el tiempo, sino que, además, como los intereses y los recargos siguen acumulándose.

¿Por qué el banco no ejecuta la hipoteca si llevo 7, 10 o 15 años sin pagar?

Es una duda muy habitual. Pero el hecho de que el banco no haya actuado no significa que se haya olvidado de la deuda. Ni mucho menos. De hecho, detrás de esa aparente pasividad puede haber diferentes motivos. El primero puede ser puramente económico. Y es que ejecutar una hipoteca cuesta dinero y tiempo. Entre abogados, procuradores y trámites, el proceso puede salir caro. Si además el inmueble ha perdido valor o se prevé un procedimiento largo, puede que al banco no le compense en ese momento.

También entra en juego la estrategia. Hay entidades que prefieren dejar que la deuda crezca o directamente venderla a fondos especializados en recuperar créditos impagados. En esos casos, quien compra la deuda puede reactivarla años después, cuando menos te lo esperas.

Otro factor importante ha sido el colapso de los juzgados en determinadas épocas. La acumulación de procedimientos hipotecarios ha provocado retrasos importantes, lo que ha hecho que muchas ejecuciones se queden “en pausa” durante años.

En cualquier caso, el hecho de que la entidad no dé señales de vida y no actúe no significa que la deuda haya desaparecido. Sigue existiendo y puede ser reclamada, incluso muchos años después, siempre que no haya prescrito.

¿Cuáles son los tipos de impago de hipotecas?

Hay diferentes tipos de impagos y entender en qué punto estás puede cambiar mucho la situación. Así, se podrían distinguir los siguientes:

  • Impago puntual. Se trata de un retraso aislado de uno o unos pocos meses. Es incómodo y genera costes, pero suele tener solución si se actúa rápido.
  • Impago a corto plazo. En este caso hablamos de varios meses sin pagar. Aquí ya empiezan las reclamaciones formales por parte del banco y un mayor riesgo de acciones legales.
  • Impago prolongado. Es cuando pasan años sin pagar. La deuda crece, las opciones se reducen y el problema se vuelve mucho más serio.

Si estás en una situación en la que no puedes asumir la cuota, lo peor que puedes hacer es mirar hacia otro lado. Cuanto antes afrontes el problema y busques asesoramiento, más margen tendrás para encontrar una salida y evitar, por todos los medios posibles, que pierdas tu vivienda. Cuando la deuda se alarga en el tiempo, todo se complica y las opciones se estrechan.

¿Cuándo desaparece jurídicamente una hipoteca?

En España, una hipoteca no desaparece del todo hasta que se cancela en el Registro de la Propiedad. Aunque termines de pagar el préstamo, si no haces ese trámite, seguirá apareciendo como una carga. Puedes cancelarla mediante escritura o, si no haces nada, desaparecerá por sí sola a los 20 años desde que se pagó, según la Ley Hipotecaria.

Otra cosa distinta es la deuda hipotecaria. Esta prescribe a los 20 años desde la fecha de vencimiento que figura en la escritura. Transcurrido ese tiempo el acreedor pierde legalmente el derecho a exigir el pago de esa deuda. Eso sí, no basta con que pase el tiempo. Para que realmente prescriba, el banco no debe haber reclamado la deuda de ninguna forma (ni judicial ni extrajudicialmente), y el deudor tampoco debe haberla reconocido, ni siquiera con un pago parcial o una solicitud. Si se incumple alguno de estos puntos, la deuda sigue viva y el deudor deberá realizar los pagos tal como se acordó.

En este sentido, conviene no confundir prescripción con caducidad. Y mientras que la caducidad no puede detenerse, la prescripción se interrumpe cada vez que el banco reclama o el deudor reconoce la deuda, reiniciando el plazo. Además, en la práctica, es muy raro que una deuda hipotecaria llegue a prescribir, ya que los bancos suelen actuar mucho antes.

¿Qué son los intereses de demora y cómo afectan a tu deuda?

Son aquellos intereses que te aplica el banco cuando no pagas tu cuota en el plazo acordado. Funcionan como una penalización y una forma de compensar a la entidad por ese retraso, al tiempo que sirven de elemento disuasorio para fomentar una cultura de pago responsable. Pero, sobre todo, son los culpables de que la deuda aumente de forma significativa. Y aunque la ley ha limitado estos intereses en los últimos años para evitar abusos, siguen teniendo un impacto directo en el incremento de la deuda, especialmente, en impagos largos.

¿Cómo se calculan los intereses de demora si llevo mucho tiempo sin pagar la hipoteca?

Los intereses de demora empiezan a contar desde el primer día de retraso del impago de la cuota. Se aplican automáticamente sobre lo que debes y se van acumulando día a día. Este recargo se suma tanto al importe pendiente como a los intereses normales del préstamo, con lo que la deuda crece más rápido de lo que parece. En el caso de las hipotecas, el interés de demora se fija tomando como base el interés del préstamo y añadiendo un margen extra. Desde la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria en 2019, ese margen tiene un límite y no puede superar en más de tres puntos porcentuales el interés que ya estás pagando por tu hipoteca.

Para su cálculo, se utiliza una fórmula en la que se tiene en cuenta lo que debes, el tipo de interés de demora y los días que han pasado sin pagar y todo, prorrateado sobre el año (dividido entre 365). Por ejemplo, si dejas sin pagar una cuota de 750 euros, el interés de tu hipoteca es del 2,5, y pasan 30 días, el interés de demora (llevado al máximo legal, en torno al 5,5%) sería de unos 3,39 euros al día.

¿Cómo aumentan la deuda con el tiempo si no pago la hipoteca?

Cuando el impago se alarga en el tiempo, la deuda no crece solo por los intereses de demora. También siguen generándose los intereses ordinarios, se pueden añadir comisiones por reclamaciones (aunque sean pequeñas, como 20 o 30 euros cada vez) y, si la situación se complica, incluso gastos legales. Al final, lo que empezó siendo una o varias cuotas sin pagar puede acabar convirtiéndose en una deuda bastante más grande. De hecho, no es raro que, con los años, el importe aumente de forma significativa, aunque no haya habido una ejecución inmediata de la hipoteca.

¿Qué hacer si llevas años sin pagar la hipoteca?

Si llevas tiempo sin pagar la hipoteca, lo peor que puedes hacer es mirar hacia otro lado. Cada caso tiene sus matices, pero cuanto antes entiendas en qué punto estás, más opciones tendrás.

Si llevas 1 año sin pagar

Si llevas alrededor de un año sin pagar, aún estás en una fase donde se pueden reconducir las cosas. Aquí, lo habitual, es intentar negociar con el banco una carencia hipotecaria, o alargar el plazo o, incluso, una reestructuración de la deuda. También conviene revisar si puedes acogerte a algún tipo de ayuda o a los códigos de buenas prácticas de las entidades. En este punto, la clave es evitar que el asunto acabe en los juzgados.

Si llevas 7 años sin pagar la hipoteca

Cuando se lleva siete años sin pagar las cuotas de la hipoteca, ya se entra en un terreno más delicado. Aun así, no está todo perdido. Lo primero es comprobar quién tiene ahora la deuda, porque es bastante común que el banco la haya vendido a un fondo. A partir de ahí, hay que revisar si la deuda sigue vigente, si ha habido interrupciones en los plazos legales o si hay algún procedimiento en marcha. Aquí ya suele ser necesario plantear una negociación más seria, como una quita o un acuerdo extrajudicial, y contar con asesoramiento legal te puede servir de gran ayuda.

Si llevas más de 10 años sin pagar

Cuando hablamos de más de diez años sin pagar, cada caso es un mundo. Entran en juego temas legales más complejos, como la prescripción o si realmente la deuda se puede seguir reclamando. A veces, hay margen para defenderse o incluso para cerrar la deuda con descuentos importantes, sobre todo, si ha pasado mucho tiempo sin movimientos. Pero ojo, antes de aceptar cualquier cosa, es recomendable que realices un análisis detallado. Por eso, es importante revisar la situación con un experto y definir una estrategia clara.

En cualquier caso, tienes que tener muy claro que ignorar el problema no lo hace desaparecer ni lo soluciona. Al contrario, suele complicarlo más. Por eso, dar el paso de informarte bien y hablar con un profesional es fundamental, porque será lo que realmente te permite tomar el control de la situación. Y si en algún momento no puedes pagar la hipoteca, es esencial comunicarte con el banco y ver las diferentes opciones para no tener problemas de impago y que puedas seguir disfrutando de tu casa, sin complicaciones.

Escrito por:
Leticia Iserte

Periodista multidisciplinar especializada en información económica, marketing y publicidad. Ha desarrollado su carrera profesional en diferentes medios de comunicación, principalmente impresos y digitales, pasando también por la comunicación institucional y corporativa.

Revisado por:
Víctor López

Presidente y CEO de Rastreator