El coche híbrido: ahorro y potencia

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  • Los coches híbridos tienen 2 motores: uno eléctrico y uno de combustión.
  • Asegurar un híbrido a Todo Riesgo es más barato que uno eléctrico, pero más caro que uno convencional.

 

A la hora de comprar un coche ya no sólo se elige entre diesel o gasolina, la innovación amplía las posibilidades y se añaden a la lista los coches eléctricos e híbridos, vehículos que permiten la conducción al tiempo que protegen el medio ambiente y el bolsillo de sus conductores. En concreto, el ahorro económico de los híbridos y su mayor autonomía los sitúan como una apuesta para los próximos años. Es por ello que estudios recientes indican que 4 de cada 10 españoles consideran que su próximo coche tendrá un motor híbrido.

¿Qué es un coche híbrido?

Los coches híbridos son vehículos que funcionan gracias a la combinación de un motor eléctrico y uno de combustible fósil, obteniendo las ventajas de ambos. De este modo, los coches híbridos disponen de 2 motores que se encargan de mover las ruedas. El primero de ellos es un motor de combustión interna con caja de cambios y un depósito de carburante, ya sea de gasolina o de gasóleo. El otro es eléctrico y funciona con baterías recargables, pero a diferencia de los que están presentes en los coches eléctricos, estas baterías no tienen por qué ser recargadas mediante la conexión a la carga eléctrica, si no que muchos de ellos se recargan automáticamente durante la marcha.

¿Cómo funciona un vehículo híbrido?

La conducción de un coche híbrido no difiere de la de un vehículo normal o uno eléctrico, y su apariencia prácticamente tampoco. La diferencia radica en su funcionamiento. Mientras los que utilizan motores convencionales aprovechan la energía producida por el motor con la gasolina o el diesel, los eléctricos lo hacen con la electricidad que se acumula en sus baterías y que se recarga al enchufarlo a una toma de corriente.

Los híbridos, por su parte, disponen de ambos motores y utilizan cada uno de ellos según las necesidades de cada momento y sin que sea el conductor el que decida cuál se activa, ya que lo hace de manera automática. La combinación del motor eléctrico y el de combustión permite a los conductores de estos vehículos gastar hasta un 30% menos de gasolina o gasoil que con uno convencional al poder aprovechar otra energía.

De este modo, en situaciones como adelantamientos o conducción a gran velocidad el motor eléctrico funciona de apoyo al de combustión para ofrecerle una energía alternativa y que no se produzca un aumento del consumo de combustible. Por su parte, el eléctrico puede funcionar de manera autónoma y sin gastar combustible fósil hasta 60 kilómetros cuando se circula a una velocidad reducida, como en tramos de la ciudad o en los atascos.

Tipos de coches híbridos

Dentro de los coches híbridos encontramos diferentes tipos. En función de en qué se base la clasificación, hay dos divisiones. La primera de ella atiende al principio de funcionamiento del motor térmico y la segunda al del eléctrico.

Motor térmico

  • Híbrido en serie: el motor térmico no tiene conexión mecánica con las ruedas. Su única misión es la de generar electricidad y para ello funciona a un régimen óptimo, recarga la batería y una vez logrado este objetivo, se desconecta temporalmente. La tracción es eléctrica.
  • Híbrido en paralelo: el motor térmico y el eléctrico dan fuerza a la transmisión al mismo tiempo. Es una solución sencilla, pero no la más eficiente.
  • Híbrido combinado: es igual que un híbrido en serie, pero con conexión mecánica a las ruedas. Cualquier combinación de los dos motores impulsa al coche. Al contrario que en el caso anterior, es una solución complicada a nivel mecánico y electrónico, pero eficiente.

Motor eléctrico

  • Microhíbrido: Son coches en los que no existe un motor eléctrico que los impulse. Cuando el vehículo se detiene, el motor térmico se apaga y en el momento de ponerse en marcha de nuevo, un alternador reversible arranca el motor utilizando energía recuperada antes de pararse. El inconveniente es que sólo ahorra en ciclo urbano.
  • Semihíbrido (mild-hybrid): El motor eléctrico asiste al térmico, pero también genera energía en las frenadas y en las retenciones. Aunque el coche no puede impulsarse de forma completamente eléctrica, sí puede hacerlo con el motor de combustión sin consumir pero moviendo sus piezas mecánicas.
  • Híbrido puro (full-hybrid): El vehículo puede circular en modo eléctrico sólo en determinadas condiciones en las que el motor térmico estará apagado y no moverá sus piezas. La activación de este modo puede ser manual o automática.
  • Híbrido enchufable (PHEV): Son coches que pueden recargar sus baterías mediante electricidad y son capaces de recorrer, como mínimo, 32 kilómetros sin necesidad de otro sistema de propulsión. Se pueden enchufar a una toma de corriente para recargar las baterías. De esta forma dejan de depender de la frenada regenerativa para poder contar con la energía necesaria para moverse en modo eléctrico.
  • Coche eléctrico de rango extendido (EREV): Son híbridos enchufables en serie, es decir, el motor térmico no tiene conexión mecánica con las ruedas. Por ello, en la práctica, son considerados coches eléctricos.

Coches híbridos: ventajas e inconvenientes

Los vehículos que funcionan con motores eléctricos y de combustión de una manera conjunta necesitan el mismo mantenimiento que un coche convencional y su conducción no presenta grandes diferencias. Los coches híbridos tienen ventajas e inconvenientes:

Ventajas de los coches híbridos

Autonomía

Los coches híbridos disponen de más autonomía que los eléctricos al contar con el apoyo de un motor que funciona por combustión, pero también superan a los que lo hacen con gasoil o gasolina porque pueden aprovechar el motor eléctrico.

Carga del motor

Las baterías del motor eléctrico de algunos vehículos híbridos pueden ser cargadas mediante su conexión a la red eléctrica, pero muchos de ellos disponen de una carga automática a través de un sistema denominado KERS que aprovecha la energía cinética del coche, el movimiento de las ruedas y la energía de la frenada para recargar sus baterías.

Ahorro

Utilizar ambos motores de manera simultánea o independiente les permite consumir menos combustible.

Menos emisiones de CO2

Debido a que consumen menos combustible fósil, los vehículos híbridos emiten menos CO2 a la atmósfera, por lo que tienen una representación inferior que los convencionales en cuanto a su aportación a la contaminación. Y también reducen la contaminación acústica, ya que son más silenciosos.

Menor contaminación acústica

Los vehículos de este tipo tienen un motor mucho más silencioso que el tradicional. Sin embargo, según un mandato de la Comisión Europea que se convertirá en ley próximamente, todos los coches híbridos y eléctricos que se fabriquen a partir de 2019 deberán tener un sistema de sonido artificial para que el resto de los agentes viales los perciban y así poder evitar accidentes.

Desventajas de los coches híbridos

Temperatura

La innovación permite a los conductores disfrutar de vehículos eléctricos e híbridos, sin embargo, todavía hay camino que recorrer. En la actualidad, algunas de las baterías que mueven los motores eléctricos de muchos de estos coches sufren el impacto de la temperatura, y ésta afecta en su rendimiento. Así, según un estudio de Automotive Engineering and Repair (AAA), el frío extremo puede reducir su autonomía en un 60%, mientras que el calor puede hacerlo en un 33%.

Aprovechamiento

Las baterías eléctricas se aprovechan sobre todo en las situaciones en las que se va a poca velocidad o a mucha, por lo que algunos conductores pueden no terminar de ver su trabajo simultáneo como ventaja porque no lo aprovechan. Para aquellos que ruedan mucho en carreteras convencionales, en las que se mantiene una velocidad estándar que no es ni muy elevada ni muy reducida un coche con motor de gasolina o diesel puede suponer un mayor ahorro.

Coste de compra del vehículo

La tecnología de los coches híbridos tiene un coste elevado, por lo que el precio de estos vehículos suele ser mayor que el de esos mismos modelos en su versión convencional, por lo que su ahorro económico es a largo plazo. Además, las piezas y reparaciones de los mismos también tienen un coste superior al de los otros coches, algo que influye directamente en el coste de sus seguros de Coche.

Gasto

Pese a que los híbridos consumen menos combustible gracias a la colaboración entre el motor de combustión y el eléctrico, estos vehículos suelen tener un peso mayor que los convencionales, por lo que aunque se produce ahorro por el menor consumo de combustible no llega a ser tanto como podría por su mayor tamaño.

Los coches híbridos y su seguro

Los vehículos que funcionan con un motor de combustión y uno eléctrico permiten un gran ahorro de combustible ya que ambos pueden funcionar de manera simultánea o individual. Sin embargo, el coste de su adquisición es mayor, por lo que los beneficios económicos se aprecian a medio o largo plazo.

Los híbridos, al igual que los coches eléctricos y los convencionales, necesitan un seguro para poder circular. El precio de uno a Terceros para este tipo de vehículos no tiene porqué tener un precio más elevado que si el vehículo funcionara con diesel o gasolina, sin embargo, protegerlo con un seguro a Todo Riesgo sí puede tener un precio mayor, puesto que actualmente la reparación de algunas de sus piezas es más cara.

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